Primeros Auxilios

1. RCP y DEA
2. Heimlich
3. Hemorragias
4. Quemaduras

1. RCP y DEA
“Todo aquel que ponga de nombre José a su hijo, no morirá de muerte súbita”
(Jesús en los Evangelios Apócrifos)
No sé si esto se verifica, pero llama la atención que Jesús hiciera mención a la muerte súbita en aquella época, siendo que es relevante en el siglo 21.
Las principales causas de muerte en el siglo 19 eran la neumonía, la tuberculosis y la diarrea. Hoy esas tres enfermedades han sido totalmente desplazadas y las principales causas de muerte son el paro cardio-respiratorio (muerte súbita), el ACV y el cáncer.
Los accidentes de tránsito que muchos suponen son la principal causa de muerte, no lo son. En argentina año 2015, las estadísticas indican 9.000 muertos por accidente de tránsito y 30.000 por muerte súbita. Por ACV 20.000 y por cáncer más de 50.000.
El infarto (ataque al corazón, paro cardiorespiratorio, paro cardíaco) desemboca sin asistencia adecuada y a tiempo en la muerte súbita.
La muerte súbita es la muerte resultante de una pérdida abrupta de la función cardíaca.
Cuando esto ocurre, el corazón ya no es capaz de bombear sangre al cerebro y al resto del organismo, produciendo en la mayoría de los casos, el fallecimiento casi inmediato de la persona.
Muerte súbita: Inesperada y sin previo aviso dentro de la primera hora de inicio de los síntomas.
La mayoría de los paros cardíacos que llevan a la muerte súbita ocurren cuando los impulsos eléctricos en el corazón enfermo se aceleran (taquicardia ventricular) o se producen de forma caótica (fibrilación ventricular) o en ambos casos. Este ritmo cardíaco irregular (arritmia) provoca que el corazón deje de latir repentinamente.

Motivos:
stress
falta de sueño y dormir mal
droga
cigarrillo
alcohol
sedentarismo
obesidad

Todo esto genera depósitos de grasa en las paredes de las arterias, estrechamiento de las arterias, rupturas y coagulación.

Un ataque al corazón, o infarto de miocardio, es causado por una obstrucción en el flujo de sangre al corazón.
La causa principal de ataques al corazón se cree que son los depósitos de grasa en las paredes de las arterias
20 mil muertes por año; 54 muertos por día, algo más de dos muertos por hora.
Muchas de las personas que sufren un paro cardíaco tienen corazones demasiado buenos para morir. Corazones que pueden seguir funcionando normalmente y sin más, si se logra en tiempo y forma solucionar el paro coyuntural, especialmente cuando la causa es función del stress.
El RCP realizado a tiempo y el uso del DEA, resuelven el problema.
Los minutos cuentan.
Se debe asistir a la víctima de manera inmediata y para ello el entrenamiento en RCP es la base. Lo ideal sería que pueda aplicarse el shock eléctrico con el DEA también en los primeros minutos del suceso.
Aprender las maniobras de Resucitación Cardio Pulmonar RCP, requieren una capacitación de no más de 2 o 3 horas.

Los DEA (desfibrilador electrónico automático) deben estar presentes por ley en todos los lugares donde se concentra gente: estaciones de ferrocarril, ómnibus, aeropuertos, clubes, shoppings, hoteles, casinos, teatros, etc. Etc.
En muchos países, incluso Brasil y Uruguay tienen buena legislación al respecto.
Si bien el ataque cardíaco es de inicio súbito, el aviso está dado por un cuadro de dolor fuerte (pisada de elefante) en el pecho que puede reflejarse en el brazo izquierdo y duran unos minutos.
Las estadísticas demuestran que 3 de cada 10 sujetos que tiene un ataque al corazón mueren en las primeras dos horas, y entre 30- 40% de los sobrevivientes quedan incapacitados o mueren en los siguientes 3 años.

Se calcula que cada minuto que pasa disminuye un 10% las posibilidades de supervivencia para la persona que ha sufrido el paro. Por eso es vital actuar con rapidez.
El 95% de las víctimas de paro cardíaco mueren antes de llegar al hospital.
La RCP mantiene el flujo sanguíneo del corazón y el cerebro.
Infarto: del latín “llenar por dentro” = tapar = ocluir
La muerte cerebral es entre 4 y 6 minutos luego del infarto.
1 de 10 recibe RCP
Necesidad de DEA (desfibrilador externo automático)
Dolor en el pecho previo – síndrome de la pata de elefante – dolor de brazo izquierdo
Aspirina: el ácido acetilsalicílico desagrega las plaquetas, que son las más grandes de todas las células del sistema inmunológico. Siempre es conveniente administrar media o una aspirina de cualquier marca ante los primeros síntomas de infarto.
Fibrilarse es que el corazón se vuelve como loco – La sangre se estanca
El stress crónico es lo más terrible – El stress natural es el agudo = adrenalina = para pelear o correr
Los estrógenos en la mujer actúan como eficaces limpiadores de las arterias, mandando la grasa a la cola. Luego de la menopausia la grasa pasa de la cola a la panza.

2. Heimlich
Es una situación lamentablemente bastante común el que una persona se atragante al comer algo, lo que en muchas ocasiones se resuelve solo, pero en otras ocasiones, no, y puede incluso llegar a la asfixia y muerte.
La señal universal instintiva de ahogamiento es llevar las dos manos al cuello, cuando no se puede respirar.
La maniobra de Heimlich es muy sencilla y efectiva.
Se debe rodear por detrás a la víctima con ambos brazos y presionar fuertemente con el puño de una mano haciendo de ariete y soportado por la otra mano, actuando ambos brazos al mismo tiempo. Se aplican varios golpes o presión por debajo del esternón, hacia atrás y hacia arriba, hasta lograr la desobstrucción.
En el caso de estar solo, se puede autorrealizar la maniobra utilizando por ejemplo en respaldo de una silla.

3. Hemorragias
Frente a cualquier hemorragia, el concepto es hacer presión sobre la misma, utilizando una gasa o paño del tipo que sea, preferiblemente limpio y seco. No hacer torniquetes, a menos en el caso de una amputación. Aplicar mal un torniquete condena a la víctima a perder una parte del cuerpo por necrosamiento innecesario.
Normalmente, hacer presión es suficiente, incluso frente a grandes hemorragias arteriales.
4. Quemaduras

Lo más importante frente a quemaduras es enfriar la zona afectada.
No aplicar ningún producto, solamente enfriar con agua es lo más conveniente hasta poder trasladar a la víctima al hospital.